Regresó hace días de la concentración con la Selección Mayor y apunta a los Juegos Panamericanos de básquet adaptado con la SUB21.
Lisandro Zarza, de 20 años, es jugador del Club Luz y
Fuerza, y fue convocado por segunda vez en su corta carrera a la selección
mayor de básquet adaptado. Fue en la primera concentración post Copa América que
tuvo lugar en el Centro de Discapacitados de La Matanza (CEDIMA) entre el 12 y
el 14 de agosto.
Lisandro fue el único misionero entre los convocados por
Mauro Varela y en diálogo con Misionews Sports, el jugador contó cómo se
sobrepuso ante las barreras de la vida para cumplir sus metas y cuáles son sus
aspiraciones.
El jugador misionero explicó también que, a lo largo de su
carrera, el equipo al que representaba fue variando su nombre y el grupo en sí
no era sólido. Pero finalmente, el año pasado el presidente del Club Luz y
Fuerza, Héctor Rodríguez, dio el sí para que formen oficialmente parte del club
y este año la Federación Argentina de Básquet Adaptado (FABA) autorizó el
nombre y también autorizó a los jugadores para que se incorporen a la
institución.
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Zarza no da tregua y sueña en grande con la selección mayor
Con la convicción de que nada le impediría hacer una vida
normal como la de cualquier otra persona, aun cuando desde su nacimiento tuvo
que utilizar una prótesis valva debido a dificultades que se le presentaron en
el lado izquierdo de su cuerpo, Lisandro Zarza encontró su lugar en el deporte.
“Nunca la discapacidad me frenó. Yo iba a ser un chico normal”.
-¿A qué edad
empezaste a practicar el deporte y cómo surgió la posibilidad?
“Tengo 20 años y hace 6 años que practico el deporte. Lo
veía muy lejano ya que soy amante del futbol y no compartía ni entendía mucho
el mundo básquet. Un día le preguntaron a mi papá si alguien con discapacidad
en su familia le gustaría hacer básquet adaptado en el Finito Gehrmann y yo en
un principio me negué. Pero me decidí ir un día y mi vida dio un giro
inesperado”.
-¿Cuándo fue
tu primera experiencia en la selección y cómo fue?
“En el 2018 jugué en un torneo organizado por la FABA, en
donde los entrenadores se vieron interesados en mí. Por la pandemia pensé que todo
quedaría en nada, pero igual busqué la manera de poder entrenar y estar. En marzo
del año pasado me tocó viajar al CENARD y fue la primera vez que me puse la camiseta
de la selección con la SUB21. Se me rompe un poco la voz… pero fue algo hermoso
y no se compara con nada”.
-¿Cómo evaluás
tu evolución y qué crees que puede aportarte o te aportó Mauro Varela como
entrenador?
“Bastante bien, gracias a Dios… desde el primer día tuve
prácticas y momentos muy buenos con la selección. A mí en mi segunda
convocatoria ya me tocó con la mayor e Incluso me toca enseñar a mis compañeros
también. Aprendo mucho con Mauro Varela que es un técnico impresionante y tiene
mucha cabeza… ser subcampeón de américa no es poca cosa y él nos anima y enseña”.
-¿Cuál es tu
meta con respecto al básquet adaptado? ¿Cómo proyectas tu futuro?
“Veo a jugadores como Alberto Esteche y pienso en que yo
quiero ser como ese tipo en algún futuro. Mi meta es llegar a lo más alto.
Siempre fui un chico competitivo y mi objetivo es superarme, sobrepasar mis
límites, ver hasta dónde puedo llegar. Jugar de manera internacional, en Europa
en un futuro, sería una linda meta. El máximo sueño que uno puede aspirar a cumplir ya lo
hice, y fue vestir la camiseta de la selección argentina, ¿Qué puedo aspirar
más que esto?, fue algo que no me esperé nunca. Representar al país es algo que
muy pocos tienen la suerte de hacer y a mi gracias a Dios me tocó”.
-Respecto a
su discapacidad comentó:
“Desde chiquito me manejé con una prótesis valva porque
tenía una malformación en la pierna izquierda. A los 8 años le dije al doctor
que no me iba a someter a 25 cirugías si no me aseguraba que pueda caminar normalmente. 3 años después entré al quirófano pateando una tapita de gaseosa y salí sin
una pierna… cosas de la vida, ja. Nunca la discapacidad me frenó, yo iba a ser
un chico normal”. En cuanto
a su Escoliosis expresó: “Me dijeron que después de la cirugía iba a
tener que dejar el básquet y me negué, porque en ese momento se hablaba de una
posible futura convocatoria en la selección. Si bien la cirugía era más por estética
que por el dolor, porque no sufro, les conté que no me afectaba y los médicos
decidieron en una reunión no hacerme la cirugía. Desde ese día, solo vuelvo al
hospital por control”.
-¿Qué le
dirías sobre el básquet adaptado a la gente que no conoce el deporte?
“Es un deporte hermoso. Si bien yo soy una persona con
discapacidad, nunca me relacioné con gente con discapacidad, entonces fue un
mundo diferente… y decís ‘hay gente que pasó peor que yo’. La gente que no
conoce el deporte tiene que integrarse más, para ver y también aprender de cada
uno. El básquet adaptado es un deporte competitivo y de la misma exigencia del
básquet convencional. Yo creo que tienen que acercarse a ver, estaría lindo”.
-¿Cómo es la
práctica en sí del deporte, sus dificultades y la posibilidad constante de una
lesión?
“Las personas con discapacidades de por sí ya tienen
dificultades para todo. El cambio de sillas ya presenta un peligro porque
pueden caerse; uno haciendo las fuerzas que hace en la silla está constantemente
al borde de la lesión; los dedos, las manos, los brazos… es un deporte agresivo
y fuerte. La posibilidad de lastimarse siempre está”.
-¿Cómo te
ves de cara al mundial que se disputa en noviembre?
“Sinceramente no me veo entre los concentrados… hoy en día
la selección es un equipo muy fuerte y que ya viene hace años. Obviamente nada
está dicho, estoy dando lo mejor de mí y con esfuerzo y constancia podría estar
ahí. Pero yo estoy más que preparado para los Juegos Panamericanos que se
vienen el año que viene con la SUB21 y a eso estoy apuntando”.
La fecha de la próxima concentración con la Selección Argentina
de Básquet Adaptado es incierta, pero se estima que sería a mediados de septiembre
con la SUB21. De igual manera Lisandro Zarza no pone freno a su preparación e
invita a la gente a que se acerquen los días martes y jueves a los
entrenamientos en el Finito Gehrmann de 14 a 16 horas.


Genio Lucas 👏🏻👏🏻. Muy buena nota, amigo
ResponderBorrarGracias hermano!
BorrarHermosa nota 👏
ResponderBorrarMuchísimas gracias!
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